
Eterna soledad
conjuga nuestras vidas
apenas la verdad
de vagabundos días.
Si el viento remonta mi alma
mi corazón no despegará
sin vos
y si el mundo detiene su marcha
giraremos la esfera los dos.
Mientras,
el anciano almanaque del tiempo
no podrá ya castigar nuestros cuerpos
y nuestros rostros
ajenos pliegues de angustias
en su ignorancia
irán ocultando sus muertos.
Volverá nuestro ritmo infernal
en sus cuerdas la guitarra a sonar
y la música
transformada en metal
a nuestro espíritu dejara
imaginar,
que la vida no tiene sentido
si no existe a un costado el amigo
el que conserva la llave
y el cofre
de alegrías de penas y amores .
